p2chat es mensajería P2P totalmente descentralizada: sin servidores, sin cuentas, sin número de teléfono. Cifrado de extremo a extremo siempre, sin opción de apagarlo. Los mensajes viajan de tu dispositivo al de tu contacto: no existe ningún proveedor al que obligar a escanearlos.
Tu identidad es un par de claves que genera tu propio dispositivo y se respalda con una frase de 12 palabras (BIP-39). Nadie te la concede, nadie te la puede suspender.
Conexión directa entre dispositivos: descubrimiento local (mDNS), global (DHT) y perforación de NAT. Cuando no hay camino directo, relays comunitarios reenvían tráfico cifrado que no pueden leer.
Double Ratchet con Olm y Megolm (vodozemac, la librería de Matrix). El proyecto no inventa criptografía: solo compone primitivas públicas y auditadas.
Si tu contacto está sin conexión, el mensaje espera sellado en un nodo: el nodo no ve remitente, ni destinatario, ni firma. Se consulta con identidad efímera y vía relay, para no exponer ni quién pregunta ni desde qué IP.
Un interruptor manda todo el tráfico saliente por Tor, sin fuga de DNS. Para cuando ni siquiera la IP debe saberse.
Chats 1:1 y grupos E2E, adjuntos, notas de voz, stickers y GIFs, reacciones, citas, edición y borrado, notificaciones nativas. Privacidad sin renunciar a lo habitual.
Un nodo de servicio (bootstrap, relay y buzón) se levanta con un docker compose
up. La red mejora con cada operador distinto: la diversidad es la
privacidad. Los datos que guarda no los puede leer.
El 9 de julio de 2026 el Parlamento Europeo votó la norma conocida como Chat Control. La mayoría votó en contra (314 frente a 276) y aun así entró en vigor: en segunda lectura rechazarla exigía mayoría absoluta de la cámara, y los 113 ausentes contaron, en la práctica, a favor. Lo que la norma legaliza hasta abril de 2028: que las plataformas escaneen el contenido de mensajes privados y correos. Mientras tanto se negocia la siguiente, Chat Control 2.0, donde lo único que queda abierto es si el escaneo será obligatorio.
La posición de este proyecto es inequívoca: ese marco es un atentado contra la privacidad y la soberanía personal. Es inútil para su fin declarado (según la policía criminal alemana, el 48 % de las alertas que genera no tiene relevancia penal), y cuando el diseño, las exenciones y las peticiones de acceso coinciden punto por punto con los de una infraestructura de vigilancia general, lo responsable es tratarla como tal.
Lo que p2chat demuestra es que la premisa entera es falsa: esta aplicación la hizo una persona en sus ratos libres, ensamblando componentes públicos y auditados. Sin servidores, sin cuentas y sin empresa detrás, no hay proveedor al que obligar a escanear. p2chat no pone a nadie por encima de la ley: la investigación policial dirigida, con orden judicial, sigue existiendo y funcionando. Lo que no debería existir es el buzón abierto de todos.
Tus conversaciones son tuyas. Eso es todo lo que esta aplicación defiende.
El memorando completo, con cronología y fuentes, viene dentro de la propia aplicación.
Estado de la versión en prueba (qué hay de nuevo y qué validar), changelog completo y descargas: APK de Android y paquetes de Linux (AppImage y deb). El acceso es con usuario y contraseña; si quieres entrar en el grupo de prueba, pide un usuario.